sábado, 5 de noviembre de 2011

Pablo Pérez y sus comentarios sobre aborto y uniones gay

Esta semana en el marco previo a las próximas elecciones  presidenciales en Venezuela, uno de los pre-candidatos dijo durante una entrevista que no estaba de acuerdo con el aborto pero quizá el pueblo sí, y agrego que su equipo esta ‘claro en el tema de la inclusión’.

Indicó que los temas polémicos, como el aborto y el matrimonio gay, deben ser consultados con el pueblo para su aprobación.

Pero es razonable esta oferta electoral? Más bien parece una estrategia improvisada para captar votos en un país donde el lobby gay y progresista tiene ya cerca de 10 años trabajando incesantemente para cambiar la opinión publica de una sociedad mayoritariamente cristiana y fundada en los valores familiares.  
Si partimos del supuesto de que todos los seres humanos somos iguales y no es admisible la discriminación ni por la por edad, el sexo, la raza o la religión, u otro elemento diferencial, entonces también deben ser tomados en cuenta los derechos de los niños por nacer. La única diferencia entre estos y quienes promueven el aborto es tiempo, de resto son seres humanos con los mismos derechos de quienes potencialmente  votarían a favor o en contra de su eliminación.
Quien tiene el derecho a decidir si una madre puede matar a su hijo??  Como se puede hablar de inclusión cuando se ofrece la posibilidad de excluir a los seres humanos más vulnerables según lo dicte o no la mayoría??
La ligereza de sus comentarios tampoco toma en cuenta la experiencia de los países donde el aborto es legal desde hace décadas y que hoy en día sufren las consecuencias de esta práctica salvaje y carente de toda sensibilidad humana.
Rusia, la primera nación que legalizo el aborto en 1920, acaba de rectificar y restringir la práctica luego de ver el impacto que ha tenido en su población.
En otros países como EUA, la opinión pública   ha variado enormemente gracias a que los avances genéticos y científicos han permitido confirmar que la vida comienza al momento de la concepción. Así lo que parecía ser mayoría hace algunas décadas, hoy no lo es. La consecuencia es la pérdida de varias generaciones que hoy bien pudieran estar contribuyendo al beneficio económico y social de la nación norteamericana.
Pablo Pérez se precipita a proponer una consulta sobre las uniones gay sin que antes haya habido un debate profundo sobre un tema tan sensible para las familias y para la sociedad.  Debe Venezuela sucumbir tan fácilmente a las presiones de un grupo ruidoso pero minoritario?? Este mismo año la Asamblea Nacional Francesa se negó de nuevo el matrimonio gay precisamente sobre las bases de la protección a la familia.
Los venezolanos y los latinoamericanos merecen seguridad social, habitacional y laboral y sobre todo soporte a las familias biparentales de padre y madre, núcleo de la sociedad y lugar idóneo para el desarrollo personal.  Un país necesita que sus líderes se preocupen de cuidar de sus niños nacidos y por nacer y de proveer a las familias con el soporte necesario para criar a las próximas generaciones.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Bienvenido él bebé 7mil millones!!!


El Population Research Institute  es una organización internacional no gubernamental que trabaja para poner fin al control poblacional y lucha en contra del mito de la sobrepoblación.
Su presidente Steve Mosher y el Director para Latinoamérica Carlos Polo hicieron público un comunicado el pasado 31 de Octubre que vale la pena leer y analizar cuidadosamente:

Unos pocos segundos después de la medianoche un bebé emergió del vientre de su madre, respiró por primera vez y anunció su llegada al mundo con un llanto. Este es el Bebé Siete Mil Millones. Hoy 31 de octubre, es su cumpleaños.
Este día en que nuestro planeta se convierte en el hogar de siete mil millones de seres humanos se marca un hito importante. ¿Pero se trata de un hito en el camino ascendente de la humanidad que deberíamos celebrar o es una advertencia de una catástrofe inminente que debería ponernos en alerta roja?
Para los defensores del control de población del Fondo de Población de las Naciones Unidas y “Planned Parenthood” la respuesta es clara. Ellos hubieran preferido que el Bebé Siete Mil Millones nunca hubiera nacido.
En cambio nosotros celebramos el nacimiento del Bebé Siete Mil Millones. Este pequeñito ha nacido en un mundo que está más próspero de lo que nuestros ancestros pudieron haber imaginado.

¿Qué tan mal van los indicadores de bienestar?
A medida que las cifras demográficas han ido en aumento, los ingresos se han  disparado. En 1800, cuando sólo eran un mil millones de seres humanos, los ingresos per cápita en todo el mundo eran apenas US$ 100.00. En 1927 nuestros números se duplicaron, pero los ingresos ya se habían incrementado 5 veces más, hasta los US$ 500.00. Cuando llegamos a los 3 mil millones en 1960, se triplicaron de nuevo a US$ 1,500.00. Hoy, al pasar la marca de los 7 mil millones, el ingreso per cápita se ha elevado a US$ 9,000.00.
Para el 2100, cuando la población esté entre los 7 y 8 mil millones (y descendiendo) está proyectado a ser US$ 30,000 dólares vigentes.
Manejar la tan temida “explosión demográfica” ha sido una verdadera explosión en el desarrollo de la salud y un triunfo sobre la longevidad. En el siglo XIX, 4 de cada 10 niños morían antes de llegar a la edad de 5 años. Hoy en día la mortalidad de menores de 5 años se encuentra en un 6% y descendiendo. Hace doscientos años, la expectativa de la vida humana era menos de los 30 años. Hoy está en los 69 años y ascendiendo.
Es lógico que como la gente vive más, hay más de nosotros en un momento dado.
La calidad de vida en África, Asia y América Latina ha estado mejorando de manera espectacular. Casi todos los indicadores de bienestar han mejorado significativamente: la mortalidad infantil, la expectativa de vida, el nivel educacional y la ingesta calórica, solo por citar unos cuantos, Según el Banco Mundial, el promedio de ingreso en el mundo en desarrollo se ha cuadriplicado desde 1960.
Se produce suficiente grano para cada persona de la tierra, para consumir 3,500 calorías diariamente. No hay necesidad de que nadie muera de hambre en medio de esta abundancia.
La población se ha más que duplicado desde 1960, aunque el rendimiento de la cosecha por hectárea se ha mantenido. El alimento mundial y la producción de recurso nunca han sido mayores.
Las economías siguen expandiéndose, la productividad mejora y la contaminación  está disminuyendo. La esperanza de vida se alarga, la pobreza se reduce y la libertad política está creciendo. La raza humana nunca ha estado tan bien en sus posibilidades económicas. Si vemos dramas de pobreza en nuestra época, no se deben a las posibilidades económicas, sino al egoísmo que derrocha dejando a otros sin siquiera lo básico.
La nueva pobreza es demográfica
De hecho el despoblamiento y no la sobrepoblación, es la verdadera amenaza que la mayor parte del mundo enfrenta hoy en día. Unos 80 países que representan más de la mitad de la población mundial sufren de la fertilidad por debajo de la tasa de reemplazo, definida como menos de 2.1 hijos por mujer.
Las poblaciones de los países desarrollados hoy están inmóviles o bajando. Naciones Unidas ha proyectado que, para el año 2050, la población de Rusia se reducirá en 25 millones de personas, la de Japón en 21 millones, la de Italia en 16 millones y la de Alemania y España en 9 millones cada una. Europa y Japón están pronosticados a perder la mitad de su población para el 2100.
Los países con una tasa de fertilidad más baja que la de reemplazo muy probablemente desaparezcan. Sólo es cuestión de tiempo.
Incluso en los países en vías de desarrollo, el tamaño de la familia se ha reducido. Ha pasado de alrededor de 5 hijos por mujer en 1960 a menos de 3 en la actualidad. Y el descenso continúa.
Según la “proyección demográfica baja” de Naciones Unidas, históricamente la más confiable, la población del mundo se elevará a más de 8 mil millones en el 2040 más o menos, y entonces empezará a bajar.
Las altas tasas de fertilidad son cada vez más raras. Las cifras de Naciones Unidas muestran que, para el 2010, sólo 10 países con tasas de crecimiento de población igual o superior a 3.0%.
Para el año 2050, las personas con  65 años de edad o más, serán casi dos veces más numerosas que los niños de 15 años o menores. Las consecuencias económicas del envejecimiento de la población serán el cierre de colegios, disminución de los mercados de valores y economías moribundas.
Haciendo caso omiso a estos hechos, los defensores del control de población siguen esparciendo su mito de la sobrepoblación.
UNFPA y otras organizaciones defensoras del control de población están reacias a informar la verdad sobre las tasas de fertilidad en descenso en todo el mundo, ya que recaudan fondos aterrorizando a la gente con el fantasma de la sobrepoblación. Nos cuentan que la gente pobre de los países en desarrollo está teniendo demasiados hijos. Esto es como decir que sólo a la gente adinerada se le debería permitir tener hijos, una nueva forma de racismo en el mundo.
Deberíamos dejar de financiar los programas de control de población y en su lugar dirigir nuestra atención a los verdaderos problemas como la malaria, el VIH/SIDA y enfermedades infecciosas. Por ahora, mientras las tasas de mortalidad decrecen, las tasas de natalidad también y no hay necesidad de que bajen más. Todo lo contrario.
Unámonos también en la celebración del nacimiento del Bebé Siete Mil Millones. Este bebé es una buena señal para nuestro futuro, un motivo para nuestra esperanza y testimonio concreto de nuestra prosperidad.
La gente es nuestro más grande recurso. Gente dotada extraordinariamente ha  contribuido a enriquecer la civilización y extender la expectativa de vida. Pero el hecho es cada uno de nosotros, rico o pobre, es una creación única con algo invaluable que ofrecer al resto de la humanidad.
El Bebé Siete Mil Millones, niño o niña, blanco o negro, cobrizo o amarillo, no es un pasivo sino un activo. No es una maldición sino una bendición. Para todos nosotros.

Carlos Polo Samaniego
Population Research Institute
Director

miércoles, 26 de octubre de 2011

Los latidos de amor de Gordon y Norma Sheets

Gordon y Norma Sheets  se comprometieron y se casaron el mismo día que Norma se graduó de secundaria el 26 de Mayo de 1936.
La pareja vivió una vida plena siempre acostumbrados a trabajar como un equipo. Compartieron los mismos negocios, viajaban juntos. Cuando se retiraron, asistían juntos al club de cartas. Lo hacían todo juntos, jamás estuvieron separados.
Tuvieron dos hijos, 14 nietos, 29 bisnietos y un tataranieto.  
Gordon, un hombre muy simpático y extrovertido aun reparaba el techo de su casa a la edad de 94 años. Él era el más extrovertido de los dos, Norma, 4 años menor que él, lo apoyaba en todo.
Hace unas pocas semanas dejaron su pequeño pueblo en el estado de Iowa en EUA para ir a la ciudad pero no pudieron llegar. Un fuerte accidente de tránsito los envió a ambos a la unidad de cuidados intensivos del hospital con huesos rotos y varias lesiones. 
Sus hijos Donna  y Dennis se turnaban entre una habitación y la otra para acompañar a sus padres ambos en condiciones de salud muy delicada. Aunque Norma se quejaba del dolor en su pecho lo que más le preocupaba era el estado de Gordon por quien no dejaba de preguntar.  
De la misma forma, Gordon con varias lesiones dolorosas en la espalda no dejaba de preguntar por Norma.
Cuando se hizo evidente que la situación de ambos no mejoraba la pareja fue acomodada en una habitación del hospital donde podían estar juntos, una cama al lado de la otra de tal manera que podían tomarse de las manos. Gordon con su mano derecha y Norma con su mano izquierda, la inseparable pareja en su convalecencia permanecían unidos.
Pocos dias después de reunirse en la misma habitación Gordon dejo de respirar y falleció a las 3:38pm. Para enorme sorpresa de la familia, el monitor al que estaba conectado continuaba marcando latidos de corazón. La enfermera les explico, que los latidos de Norma pasaban a través de la mano de Gordon y así llegaban al monitor.  Sus hijos se emocionaron al presenciar como el corazón de su padre latía a través del de su madre.
Norma murió exactamente una hora después de Gordon.
Su hija Donna ha dicho que la manera como murieron sus padres fue reflejo de su matrimonio y su vida juntos. Según Dennis, Gordon solía decir que siempre valía la pena esperar por una mujer. Es como si Gordon espero durante una hora y estuvo allí para abrirle la puerta.
Durante el funeral la pareja fue puesta en una misma urna, tomados de la mano. Luego fueron cremados y sus cenizas unidas antes de ser enterradas.
Norma y Gordon son prueba de que el verdadero amor existe y es para toda la vida.