jueves, 24 de febrero de 2011

Cita con la vida

Ayer asistí al primer evento en Londres de la campaña 40 Días por la Vida. Nos dimos cita en el St. Wilfrid's Hall del London Oratory activistas pro-vida, especialistas en distintas aéreas, voluntarios y  sobre todo seres humanos dispuestos a salir a defender los derechos de quienes no pueden hablar por sí mismos.  
El cometido ha empezado ya en 243 ciudades en 9 países del mundo y se trata de la movilización simultánea pro- vida más grande y larga de la historia. Y no podría ser de otra forma, solamente aquí en el Reino Unido se llevan a cabo 200.000 abortos cada ano y en Estados Unidos la tragedia alcanza 42 millones de abortos anualmente. En Venezuela dos de cada cien embarazos terminan en aborto.
La campaña 40 Días por la vida aspira salvar las vidas de miles de inocentes a quienes no se les da la oportunidad de tener voz. Espera que los trabajadores de este oscuro negocio lo dejen, que cierren las clínicas abortivas donde se comenten tantos abusos a niños y sus madres. Y finalmente quiere que todos nos hagamos participes activos de la defensa del derecho a la vida.
Las experiencias de las campañas pasadas son tremendamente alentadoras, la cruzada ha logrado movilizar 400.000 personas alrededor del mundo, ha logrado salvar 3.500 vidas del aborto, ha hecho cambiar de opinión a 43 trabajadores abortistas sobre esta práctica cruel y ha presenciado el cierre de 9 clínicas de aborto. Estas cifras son solo las que están registradas, pero se conocen de muchos más frutos producto de la operación pro-vida.
40 Días por la Vida  quiere lograr que la gente se concientice sobre la realidad del aborto, para ello nos invita a unirnos de forma pacífica en contra de quienes pretender destruir la vida humana.  El número de vidas que puedan salvarse dependerá de nosotros.
40 Days for Life en Estados Unidos: http://www.40daysforlife.com/
40 Days for Life en UK: http://www.40daysforlife.com/london/
40 Dias por la Vida Latinoamérica:  http://40dporlavida.blogspot.com/
40 Dias por la Vida Espana: http://40diasporlavida.es/

martes, 22 de febrero de 2011

Sobre el matrimonio de Micaela y Santiago

El escritor venezolano Leonardo Padrón ha decidido no ‘casar’ a la pareja protagónica de su telenovela estelar en el capítulo final sino, según sus propias palabras ‘mucho antes’.  Y es que parece ser un estereotipo que las heroínas de las historias de TV no se casan sino después de que han sufrido bastante y es entonces cuando merecen un ‘final feliz’.
Así las cosas se pueden anticipar dos cosas primero que La Mujer Perfecta podría no tener un final convencional y segundo que los televidentes podrán ser testigos de cómo evoluciona el matrimonio entre Micaela y Santiago.
Ninguno de los matrimonios aparecidos hasta ahora en La Mujer Perfecta ha logrado comprender ni llevar adelante la esencia misma de la institución, todos son matrimonios en serios conflictos que ponen en peligro constante la salud emocional y el bienestar de quienes los conforman. Lo anterior dificulta la evolución de las parejas en familias estables donde puede florecer la vida y donde pueden llevarse a cabo nuevos proyectos que necesitan de la unión y el apoyo familiar.
Ojala Micaela y Santiago asuman que el matrimonio es un acuerdo mutuo, consciente, libre y responsable en el que la unión permanente, perpetúa y exclusiva de los dos tiene como objetivo engendrar y educar hijos y compartir la vida en familia.
El amor es muy importante en el matrimonio pero el sentimiento de amar al otro no hace el matrimonio. Puede haber amor sin matrimonio y matrimonio sin amor. El matrimonio no es una manifestación del sentimiento que se siente en el presente (amarse mucho) sino un compromiso reciproco en un proyecto de futuro.
Micaela y Santiago deben saber que las renuncias y sacrificios que exige el matrimonio, son el único camino para llegar a la felicidad de un hogar con amor. Matrimonios innumerables de ancianos virtuosos que después de muchísimos años de casados todavía se aman con ilusión son la prueba de ello. Años de compenetración, de mutua ayuda, de cariño desinteresado, de sufrimiento mutuo y de sobrellevarse los defectos el uno al otro les han dado en este mundo la mayor felicidad que aquí pude gozarse.
Desconozco cuales serian las motivaciones de la innovación planteada por el escritor, en cualquier caso se trata de una invitación a reflexionar sobre la institución del matrimonio y la familia como valores compartidos por la mayoría de los venezolanos. Diferentes estudios señalan que la familia es también un valor que ocupa un lugar primordial para los Latinoamericanos, siendo el matrimonio un factor de seguridad y protección. 
Lo que valdría la pena recordar en esta oportunidad que ofrece La Mujer Perfecta es que las historias de amor no terminan, sino más bien empiezan con el matrimonio.
 De aquí en adelante Micaela y Santiago deberán aprender a darse íntegramente en amor y servicio mutuo. Santiago no lo consiguió en su primer intento. Fueron muchos los retos que no logro superar y muchas las tentaciones que no pudo resistir. Ahora con Micaela el camino luce también lleno de desafíos.

domingo, 20 de febrero de 2011

Lo que Abby Johnson no había planeado. Parte 2

Después de presenciar la lucha silenciosa de un ser humano indefenso, Abby Johnson comprendió que no podría continuar ayudando a otras mujeres a tener abortos.
Dejo su puesto como directora de la clínica y se unió a la Coalición por la Vida con el objetivo de ayudar a entender la verdad acerca de aborto.
Inmediatamente y en pánico por la idea de perder clientes y empleados, ‘Planned Parenthood’ acudió al sistema de justicia para pedir que se le impidiera a Abby Johnson hacer comentarios relacionados con su trabajo en la clínica, con la organización y con el tratamiento que ofrecen a las mujeres. La disputa duro más de un ano, durante el cual ella se dedico a escribir su libro ‘Unplanned’ donde cuenta sus experiencias y su conversión de la Iglesia Episcopaliana  al catolicismo. Allí también explica el programa de Planned Parenthood: hacer dinero incitando a las mujeres a abortar.
Los intentos de Planned Parenthood por callarla y los ataques personales que le profirieron fueron en vano, en su lugar se despertó un interés considerable en los medios de comunicación norteamericanos por la historia de Abby Johnson quien se ha pronunciado rechazando la anticoncepción y ha defendido la sexualidad dentro del matrimonio como una afirmación de la vida. Ha declarado que participara activamente en la campaña 40 días por la Vida que comienza el próximo 9 de marzo en Estados Unidos y en otras ciudades del mundo.
Abby Johnson,  se dio cuenta que son otras las necesidades reales de las mujeres en crisis. Ha declarado quelas  mujeres en crisis no necesitan una “solución rápida”, pues esa ‘solución rápida’ viene acompañado de una pena emocional que dura toda la vida.  Según sus propias palabras, entrar en una clínica como una madre y salir de ella sin serlo, causa a las mujeres y a sus familias un dolor inimaginable.
‘’No me di cuenta de esta realidad hasta que yo misma fui testigo de un aborto guiado por ecografía. Ver un cuerpo perfectamente formado que huye del instrumental del aborto y ver como es hecho trizas, me despertó en todos los sentidos.
Me di cuenta de que estas mujeres necesitan ser respetadas y que se les dé el tiempo necesario para sopesar cada elección disponible con sus pros y contras.

Necesitan compasión, un hombro sobre el cual llorar, una persona que les escuche y lo más importante alguien que las anime porque se merecen algo mejor que un aborto’’.

Actualmente está trabajando con la organización pro-vida, 40 Días por La Vida, que comenzará su próxima campaña el 9 de marzo con el objetivo de llegar de forma pacífica a las mujeres que lo necesitan. 
Tal y como Abby Johnson lo ha expresado, ser pro-vida significa educar de verdad a las personas en las libertades que determinarán sus vidas.
Las clínicas abortivas continuarán acumulándoles a las mujeres que allí acuden crisis sobre crisis; nosotros como pro-vida, continuaremos ofreciéndoles esperanza y un mejor futuro a pesar de sus problemas.